Hay una nueva realidad histórica para las ideas revolucionarias

Delfo Acosta

La forma orgánica y de lucha que está viviendo la izquierda y los movimientos sociales en Chile esta más que tocando techo, al parecer les acomoda la improvisación, inoperante y en la práctica más bien reaccionaria por su oportunismo. Tenemos una satanización de los partidos políticos, incluso desde el interior de la izquierda y sus diversos, dispersos y disgregados movimientos sociales de insistir con esta satanización. Es urgente la necesidad de avanzar a mayores estados de desarrollo de la lucha contra el capitalismo, la izquierda insiste en la resistencia, y en una lucha marginal. Tenemos el drama de una izquierda atrapada en la tragedia o al revés en su antípoda, una izquierda “light” vaciada de contenido, sin brújula, sin vigor en las ideas ni en el discurso, no sabe hacia donde encaminar sus pasos.

Hay una nueva realidad histórica para las ideas revolucionarias

Delfo Acosta

Durante demasiados años, una especie de “Belle Époque” para el imperialismo cubrió con un manto de escepticismo, nihilismo, renuncia y falta de convicciones a gran parte de la izquierda en el mundo, pero particularmente en Chile. Prácticamente, durante todos los gobierno de la concertación, cierto estado de sonambulismo asoló a las fuerzas revolucionarias, estimulando la capitulación y la renuncia de principios y lucha ideológica.

Donde quedó el terreno libre al imperio y sus fabricantes de mentiras, años para implantar y profundizar aún más su poderío. En la práctica, aquello, significó el avance e instauración del denominado “Nuevo orden mundial” y el avance de la concentración del poder económico, militar y político.

En medio de esta y post moderna “Belle Époque”, aparecieron las posiciones oportunista de siempre; quienes se compraron la superstición del ocaso del socialismo, el fin de la historia y otros cuentos para niños; sector con supuestas posiciones progresistas pero muy aplaudido por el imperialismo. Esta época es donde el imperialismo concentra el mayor poder en la historia de la humanidad, período donde la degradación económica y medio ambiental alcanza niveles extremos.

Pero hoy tenemos una nueva realidad histórica: las actuales condiciones nos develan un capitalismo en profunda crisis con una herida muy infectada, una herida de muerte.

Tenemos frente a nosotros una crisis sistémica de proporciones. El problema de la crisis actual se encuentra en el corazón del sistema capitalista mundial, en la senectud que se encuentra el capitalismo en su fase imperialista. Toda crisis en esencia implica, evidentemente, un problema de sobreproducción que sumando, un factor importante, el despliegue de las nuevas posibilidades científicas y tecnológicas no están sino agravando el problema de sobreproducción, entrando en términos históricos en un callejón sin salida, un escenario de excesiva productividad.

Los teólogos del sistema capitalista en general, desde una visión bastante mecánica, nos afirman desde su devaneo, que esta sería una más de las “sempiterna” crisis cíclica del capitalismo, una crisis de depuración interna; nos señalan además con absoluta seguridad desde su evangelio: que no hay que temer, que hay que dejar que la purga continúe para que el sistema se auto regule y salga más vigorizado de esta situación. Pero los agoreros y profetas del neo liberalismo de seguro están titubeando. Estos señores saben cómo funciona el mecanismo, manejan datos, manejan cifras, son expertos en estos asuntos,  en la práctica da la impresión que solo están tratando de ganar tiempo frente a una crisis que no saben muy bien como resolver, sino a través de los caminos ya trazados por el imperialismo en otros períodos históricos más o menos recientes. La crisis sistémica es tan magna que nada de lo conocido desde el capitalismo puede dar soluciones reales y efectivas.

Y es que la crisis en lugar de moderar el proceso de concentración del capital y del poder, lo que esta haciendo es exacerbar esta situación. Desde iniciada la crisis, hasta esta fecha, los explícitamente millonarios, aquellos que ya no pueden ocultar sus riquezas, han aumentado en un 30 %  su patrimonio; en medio de la crisis son más billonarios y poderosos que hace 18 meses mientras las políticas de ajuste y de recorte fiscal tiene a amplios sectores de la población debatiéndose en la incertidumbre, perdiendo empleos, perdiendo condiciones, ya precarias, de sustento y de supervivencia.

Cuando hablamos de los grupos de poder instalados en la cúspide financiera o productiva, o en ambas, estamos hablando de fracciones del poder que han entrado en una guerra económica encarnizada entre ellos, precisamente porque son fruto de un proceso de concentración y centralización del capital sin precedentes en la historia humana conocida.

Por tanto sufriríamos de total ingenuidad creer que estos pro hombres, estos paladines de la democracia liberal, los dueños del mundo, con sensatez reflexionen y digan,…“pensando en el largo plazo y en el bien de todos y en la sociedad en su conjunto, nosotros los capitalistas abandonaremos estas prácticas especulativas de corto plazo en la que estamos involucrados y pensaremos en el largo plazo”…nada de este dialogo ficción es real, ni va a ocurrir, los aspectos revolucionarios que Marx alabara en un minuto de cierta etapa del capitalismo lejano está, la democracia y todo su andamiaje legal en la sociedad burguesa no es más que nominal.

A diferencia de otros períodos históricos, con todas las actitudes de incompetencia, la crisis se está propagando ya a todos los sectores de la economía; la economía mundial  se está encaminando a un callejón sin salida. Cada crisis ha tenido su propia dinámica histórica, correlación de fuerzas, nivel de desarrollo de los diversos actores en una sociedad y época dada. Bajo el carácter de la actual crisis terminal del capitalismo, ni siquiera es posible ni viable el retorno a las tesis de Keynes, fundamentalmente, por el déficit fiscal en que han incurrido los diferentes Estados, para tratar de salvar de la quiebra al sector financiero y al sector productivo. El problema lo tenemos en el corazón del sistema, de lo que es su razón de ser y como funcionan, su lógica y su sentido.

Las exigencias del capital monopólico transnacional por obtener tasas de ganancias que son muchísimo mayores de las que son históricamente aceptadas, marca una situación de bloqueo productivo, desde donde no se ha podido salir en todo este tiempo, deslocalización industrial, financiación del capitalismo, en síntesis es el sistema en su conjunto que entra en un proceso auto destructivo y es  ahí donde tenemos ¡¡BINGO!! (el viejo y olvidado Marx ya nos había adelantado bastante trabajo al respecto), crisis terminal del capitalismo.

Otro elemento directamente relacionado en la coyuntura de la actual crisis económica tiene relación con el endosamiento de la crisis a la Europa continental por parte de EEUU, esta situación marca el principio del fin de una relación de socios y establece las condiciones de una guerra de exterminio por abrir paso por conquistar mercados.

Pero a pesar de la debilidad que muestra el imperialismo, todo vale para él, aquí en esta pugna encarnizada todo vale, guerras, intrigas, mentiras mediáticas, manipulación financiera macroeconómica y desestabilización de estados soberanos.

Analizando la situación, observamos que el capitalismo está herido de muerte, pero hay que darle un tiro de gracia. En las actuales condiciones estamos enfrentando un problema que va más allá del interés particular, estamos en un momento donde vemos en la práctica cómo se agotó la política neoliberal, no tiene ya la capacidad de absorber las reformas que la humanidad requiere, salvo continuar con la crueldad e injusticia ya conocidas.

Aquí es donde es importante el rol de los individuos, el rol de la sociedad, y, fundamentalmente, de los revolucionarios.

Hay una nueva coyuntura objetiva a favor de las ideas revolucionarias, y estas circunstancias nos llevan a un importante reto teórico y practico.

Mucha agua ha corrido por las riberas del Mapocho y sus confines desde esa entrañable post moderna “Belle Époque” de los 90. Decantadas las aguas del traspié sufrido por los socialismos en Europa, ya es posible ver con más claridad cuestiones de fondo. La oferta neo liberal de la “tercera vía” del capitalismo disfrazado de socialismo está en absoluta bancarrota, sólo hay que ver la situación de los gobiernos socialdemócratas en Europa y en particular el caso chileno.

Como decíamos existen condiciones objetivas mejor que nunca para superar al capitalismo y su modelo neoliberal, mas sabemos que las condiciones subjetivas no nos son favorables. Mientras la izquierda continúe en esta política de resistencia (“Que la crisis la paguen los ricos”) no habrá un cambio muy significativo, ni muy cualitativo.

Por muy terminal que sea la crisis del capitalismo, este no caerá solo. Es de vital importancia tomar una actitud más ofensiva, ir al fondo de las razones y las causas, hay que encaminar nuestra lucha sobre las bases de un marxismo creador y anti dogmático.

Es posible reorientar la economía mundial en función de garantizar la supervivencia de la especie humana y eso solo es viable desde el socialismo.

La forma orgánica y de lucha que está viviendo la izquierda y los movimientos sociales en Chile esta más que tocando techo, al parecer les acomoda la improvisación, inoperante y en la práctica más bien reaccionaria por su oportunismo. Tenemos una satanización de los partidos políticos, incluso desde el interior de la izquierda y sus diversos, dispersos y disgregados movimientos sociales de insistir con esta satanización. Es urgente la necesidad de avanzar a mayores estados de desarrollo de la lucha contra el capitalismo, la izquierda insiste en la resistencia, y en una lucha marginal. Tenemos el drama de una izquierda atrapada en la tragedia o al revés en su antípoda, una izquierda “light” vaciada de contenido, sin brújula, sin vigor en las ideas ni en el discurso, no sabe hacia donde encaminar sus pasos.

Existe el despropósito, la negación de lo conveniente de construir instrumentos de poder político, de un partido revolucionario que sea capaz de encauzar la fuerza de los pueblos para enfrentar con éxito las tendencias destructivas del imperialismo.

Más allá de lo complejo de la sociedad actual, no hay nada nuevo bajo el sol, las ideas de cambio real están sobre la mesa hace más de 150 años …Socialismo o barbarie.

Be Sociable, Share!

the attachments to this post:


america-latina-revolucion


america-latina-revolucion


Comments are closed.

Videos, Slideshows and Podcasts by Cincopa Wordpress Plugin